Hay preparaciones que son parte de nuestra identidad y la empanada de pino es, sin duda, una de ellas. Una masa delgada y suave que envuelve un relleno jugoso de carne y cebolla, acompañado de huevo duro, aceitunas y pasas, da vida a uno de los grandes clásicos de la cocina chilena.
Preparar empanadas de pino en casa requiere tiempo, pero no es complicado. La clave está en respetar cada etapa: cocinar lentamente el pino, dejarlo enfriar, preparar una masa fina y hornear a una temperatura alta para conseguir una superficie dorada sin perder la jugosidad del relleno.
En esta receta te mostramos el paso a paso para preparar aproximadamente 15 empanadas de pino, desde el pino hasta el horneado final.
Ingredientes para las empanadas de pino
Para el pino
- 1 kg de cebolla
- 250 g de carne de vacuno molida
- 250 g de carne de vacuno picada en cubitos
- ½ taza de aceite vegetal
- 1 cucharadita de comino en polvo
- 2 cucharaditas de orégano
- 2 cucharaditas de ají de color
- 2 cucharaditas de sal fina, aproximadamente
- Agua, si es necesario
- Una pequeña cantidad de harina para espesar el pino
Para la masa
- 1 kg de harina, idealmente sin polvos de hornear
- 375 ml de agua hirviendo
- 100 ml de vino blanco
- 1 huevo
- 20 g de sal fina
- 130 g de manteca de cerdo o mantequilla
Para el relleno
- Huevos
- Aceitunas
- Pasas
Para pintar
- 1 huevo
- ½ vaso de leche
Cómo preparar empanadas de pino
1. Prepara el pino
Comienza picando la cebolla en cubitos pequeños y uniformes. Para la carne puedes utilizar posta rosada, posta negra o asiento, procurando que sea un corte sin grasa.
Corta la mitad de la carne en cubitos de aproximadamente 1 cm y utiliza la otra mitad molida. Esta combinación permite conseguir un pino con distintas texturas, manteniendo el relleno jugoso.
Calienta el aceite vegetal en una olla a fuego medio y agrega la cebolla. Incorpora el comino, el orégano, el ají de color y la sal.
Baja el fuego y cocina la cebolla durante aproximadamente 30 minutos, revolviendo de vez en cuando. La cebolla debe quedar muy blanda y ligeramente dorada.
Si comienza a pegarse, agrega pequeñas cantidades de agua y continúa la cocción a fuego bajo. El objetivo es que la cebolla pierda volumen y concentre sus sabores.
Cuando la cebolla esté bien cocida, incorpora la carne molida y la carne picada. Cocina durante otros 30 minutos a fuego bajo, revolviendo constantemente durante los primeros minutos para desarmar los posibles grumos de carne.
Para conseguir un pino más jugoso y con una textura ligeramente cremosa, agrega una pequeña cantidad de harina y mezcla durante 2 a 3 minutos. Luego puedes incorporar un poco de agua para ajustar la textura.
Retira del fuego, deja que pierda temperatura y lleva el pino al refrigerador.
Un paso fundamental: el pino debe estar completamente frío antes de comenzar a armar las empanadas. Por eso, una buena alternativa es prepararlo el día anterior.
2. Cocina los huevos
Coloca los huevos en una olla con agua fría y lleva a hervor. Una vez que el agua comience a hervir, disminuye ligeramente la temperatura y cocina durante 9 minutos.
Enfría los huevos, pélalos y resérvalos para el armado de las empanadas.
3. Prepara la masa
Esta masa se caracteriza por incorporar el agua y la materia grasa calientes, lo que permite conseguir una textura suave y flexible.
Tamiza la harina y colócala en un recipiente amplio. Agrega el huevo, el vino blanco y la sal, y comienza a mezclar.
Incorpora la manteca de cerdo o la mantequilla previamente fundida y caliente. Luego añade poco a poco el agua hirviendo mientras mezclas con una cuchara.
Cuando la masa haya bajado lo suficiente de temperatura para poder trabajarla, comienza a amasarla con las manos.
Amasa durante aproximadamente 5 minutos, hasta obtener una masa lisa, homogénea y suave que no se pegue a las manos.
Cubre la masa con un paño y déjala reposar durante unos minutos.
4. Forma los discos de masa
Divide la masa en aproximadamente 15 porciones de 100 g cada una y forma pequeños ovillos.
Estira cada porción con un uslero hasta conseguir un disco de aproximadamente 20 cm de diámetro y 2 mm de grosor.
Si no tienes un molde, puedes utilizar un plato de aproximadamente 20 cm como referencia para conseguir discos uniformes.
Enharina ligeramente los discos para evitar que se peguen entre sí y llévalos al refrigerador. Idealmente, déjalos reposar durante toda la noche junto con el pino.
5. Arma las empanadas
Antes de comenzar el armado, prepara la mezcla para pintar las empanadas batiendo un huevo con medio vaso de leche.
Coloca un disco de masa sobre la superficie de trabajo y agrega una porción generosa de pino en el centro.
Incorpora aproximadamente ¼ de huevo duro, una aceituna y dos pasas.
Humedece ligeramente uno de los bordes de la masa y dóblala sobre el relleno. Presiona los bordes con las yemas de los dedos para sellarla y luego realiza el doblado tradicional de las esquinas.
Repite el proceso con el resto de los discos.
6. Hornea las empanadas
El horneado es una de las etapas más importantes para conseguir una buena empanada. Precalienta muy bien el horno a 240–250 °C antes de introducirlas.
Si utilizas una lata tradicional, puedes aceitarla ligeramente con un pincel y espolvorear una fina capa de harina para evitar que las empanadas se peguen. También puedes utilizar una lámina de silicona.
Pinta cada empanada con la mezcla de huevo y leche.
Luego, realiza uno o dos pequeños orificios en la parte superior de cada una. Estas pequeñas aberturas, conocidas como chimeneas, permiten que escape el vapor durante la cocción y ayudan a evitar que la masa se reviente.
Lleva las empanadas al horno y cocina durante aproximadamente 12 a 15 minutos, o hasta que estén bien doradas.
Retira del horno y deja reposar durante unos 5 minutos antes de servir.
Los secretos para una buena empanada de pino
Cocina el pino lentamente. La cebolla necesita tiempo para quedar completamente suave y desarrollar su sabor. Una cocción rápida puede dejarla con una textura demasiado firme.
Prepara el pino con anticipación. Trabajar con el relleno frío facilita el armado y ayuda a mantener la masa en buenas condiciones.
Estira la masa fina. Un grosor cercano a los 2 mm permite que la masa acompañe al relleno sin quitarle protagonismo.
Precalienta muy bien el horno. La temperatura debe ser alta y estable antes de introducir las empanadas. Esto ayuda a que la masa se cocine correctamente y evita que el relleno comience a liberar demasiado vapor antes de tiempo.
Haz las chimeneas. Un par de pequeños orificios en la parte superior permiten liberar el vapor y disminuyen el riesgo de que las empanadas se abran durante la cocción.
Una tradición que se disfruta todo el año
Las empanadas de pino suelen ocupar un lugar especial en nuestra mesa, especialmente durante las celebraciones de Fiestas Patrias, pero no hay razón para reservarlas solo para septiembre.
Con un poco de planificación puedes preparar el pino y la masa con anticipación, dejando para el día siguiente el armado y horneado. Así, una receta que puede parecer laboriosa se transforma en una preparación perfecta para compartir en familia.
El horno: clave para una empanada dorada y bien cocida
Una buena empanada necesita un horno capaz de alcanzar y mantener una temperatura alta y entregar una cocción pareja. Esto permite conseguir una masa dorada y fina, manteniendo al mismo tiempo la jugosidad característica del pino.
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